Atraído primero y deslumbrado después por un mundo fascinante de formas, luces y colores, Manuel Ordóñez Gómez (Rute, Córdoba 1963) ha fotografiado, sorprendido a la EXPO 92, de Sevilla. Un material único, singular, irrepetible, frente a una cámara oportuna, inquieta, movida por los hilos de una sensibilidad artística excepcional. Y, como resultado, ésta colección de espléndidas fotografías. Imágenes sugerentes con un espectacular grafismo. Líneas y siluetas haciendo perspectivas a la luz de un sol radiante o desde las sombras proyectadas por los edificios donde la geometría, vitalizada por los arquitectos, canta la canción de la armonía.

El mérito extraordinario de Ordóñez Gómez es que ha sabido captar, en esta treintena de fotografías, el alma que trasciende de todo eses espectáculo de imágenes que ha sido la EXPO 92, y ha convertido esa alma en mensaje para la posteridad. Y cada fotografía, muestra de arte exquisito, se hace un documento expresivo, una crónica que habla por sí sola.

Manuel Ordóñez Gómez, técnico comercial de la Compañía Telefónica llegó a Jaén, desde su tierra natal de Córdoba, en 1990. Junto al trabajo, dedica su tiempo libre a la fotografía. Desde la perspectiva del aficionado, pero al mismo tiempo, formándose en las técnicas de esta especialidad en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Jaén. Una inquietud, bien orientada, le ha proporcionado algunas satisfacciones. Recientemente, acaba de obtener el primer premio "Carteles de Calidad", que para 1993 y con carácter nacional, convocó, como en años anteriores, dicha Compañía Telefónica.

Motivado por estas inquietudes artísticas colaboró, juntamente con José Manuel Vacas Viedma, en esa magnífica colección de fotografías insertas en la última edición jiennense de la Guía Telefónica (Sección alfabética).

Esta exposición, acogida por la Delegación de Jaén del Colegio de Arquitectos, es la primera que presenta al público Manuel Ordóñez Gómez. Lo ha hecho complacido por su trabajo, pero también gracias al apoyo de su familia y amigos. Gracias también a la ayuda que ha recibido por parte de la Dirección y profesorado de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos. Una primera muestra, monográfica, a la que, a buen seguro, han de seguir otras muchas.

Ordóñez Gómez, con esta muestra, parece haber desnudado los secretos de la EXPO 92, para eternizarlos en fotografías que se han convertido en expresivas crónicas del acontecimiento. Ha dado como un beso a la bella durmiente para despertarla. Porque todo ese entramado de formas, luces y colores, hecho imágenes, vive intensamente en todas y cada una de estas fotografías.

Vicente Oya Rodríguez (Cronista Oficial de la Ciudad de Jaén